lunes 20 de abril de 2009
Verde Promesa…
No siempre fue así... hubo tiempos en los que corría sin rumbo descalza y ni siquiera sus pies se mojaban. Sus preguntas obtenian respuestas, era el centro de atención de miradas, de promesas en fin de palabras. Surpiraba..... y todos sollozaban, sonreía y ellos aplaudían... pobre... todo ha cambiado.... Nunca pensó que pudiera cambiar, no mientras el sol brillara al medio día frente a ella y sus hermanas. Realmente era feliz.
Pero es bien sabido que todo tiene un final... y aunque la felicidad te obceca y la vanidad te pervierte, nunca fue presa de verdadera desdicha.
Pero era el momento, supuso, tarde o temprano perdemos valor... incluso ella. Así que decidió... despojar sus propósitos y embarcarse en el tunel del olvido, solo hizo falta su buen oído. Se decía que aquel que partiera cara a el limbo sería bien recibido.... Ella, su maleta, su melena recogida, un sombrero de caña y una bota de vino. Cada paso, lento, tedioso y preciso se hacía la lejanía. Su destino y su vida. Él la encontro varada en el tiempo, se acercó y de su mano salió fuego.... Sorprendida de sí misma, de su mano, de él y de su providencial encuentro... con voz temblorosa pero sincera, infantil pero tierna, solo acertó a preguntar su nombre: ¿ Cómo te llamas?...¿Eres el hombre de mi sueño?
- No tengo nombre, pues nunca antes había hablado con alguien. Pero creo que podrías llamarme... Verde. Sí, me gusta.
¿Y tú?, ¿eres tú la sombra insidiosa que me persigue desde el principio de mi viaje o la azarosa hambre de mi vida? el silencio se escondió en su mirada, agonizaba, lloraba..no respondía solo callaba. Él insistia:¿eres tu? ¿dime eres tu? Ella bajaba la mirada. Ella lo sabía todo, soñaba despierta y sólo por él. ¿Verde te llamas? Yo seré quien siegue tu vida verde esperanza mía. Él sufria y se repetía: ¿Por qué persigue angustiada mi desdicha? ¿Por qué no consigo lo que con tanto anhelo sueño?... se preguntaba.
Y con un nudo en la garganta como pocas veces había sentido en su amarga soledad, le preguntó:
- ¿Por qué lloras?, ¿no soy quien esperabas?... nunca pensé encontrarme con nadie en mi viaje al Limbo. Si te soy sincero, me embarqué en este viaje para encontrar la felicidad, pero ahora me doy cuenta de que la felicidad no está en la llegada, sino en el viaje. Se desmaya, se despierta y sollozando le ruega: ¿ Has visto que de mi sueño has venido? no abandones mi camino.
Suave, sonrojada, ardiente la sentía. Tumbada o erguida, al final la besaría y de su alma áspera y fría brotaría su vida. Cuando dolor causaste en mi, cuando supe que no regresabas... cuando despertaba y no estabas... hoy despierto y que es lo primero que veo? a ti mi Verde vida. Sonriendo, y acercando su mano derecha a su mejilla, con los nudillos acarició su rostro y volvió a dibujársele una sonrisa, esta vez más pronunciada. Y como si de repente su corazón se abriese y su mente divisara un plano distinto de realidad, le dijo con una dulce voz masculina:
- ¿De verdad eres tú?... nunca pensé que te encontraria. Jamás. Pero, ¿cómo seguir si aún no sé tu nombre?, si pese a ser el sueño de mi vida, no sé cómo llamarte. ¿Cómo te llamas?, dime... no me tortures así, mi vida. Tu eres Verde yo soy Promesa, recuerdalo por siempre...a veces huyo por miedo a ser rechazada, pero en cambio otras veces me aferro con fuerza y nunca jamás me separan. - Dime, Promesa mía, ¿alguna vez te aferraste a alguien como si fuéseis uno solo?... no sé si por mera desgracia o triste fortuna, soy completamente novato en esos temas. La promesa de quererte, era tan fuerte como la promesa de encontrarte, Promesa.
Deja de llorar, mi niña y sonríeme. No quiero otra cosa ahora mismo. Me aferré tanto que cuando el dolor me llamo... soltarme fue aliviarme sin pudor. Yo me agarro, nunca dejo al miedo entrometerse, yo sin él y él sin mi hasta la muerte. Pero hay veces.... que tira de mi el llamado sufrimiento, es cruel, viene despacio, lento pero con fuerza me lleva y rapidamente m suelta. Y sentí que caía, que caía sin control hasta un abismo ingente, sin fin y casi bíblico. Nunca antes me sentí tan muerta, nunca antes me sentí tan viva.
No quiero llorar a solas cuando no estés, Verde. No contigo... veo en tus ojos al niño que siempre quise para mí cuando empezaba a vivir. La gratitud que merezco y la vida perdida en mis momentos pasados y no olvidados. Sin alguien a mi lado, Verde, mi Verde... todos esos momentos se perderán, como lágrimas en la lluvia. Es hora de... de mirarte y recordarte... de poder volver a seguir soñandote. No me olvides, no llores..cada vez que respire será por ti... exhalaré cada sueño, cada mirada..tu tacto..tu sonrisa.. no me olvides.
Decirte adios no puedo, moriré en silencio si de mi sale una despedida.... daré tres pasos, cada paso un beso, un sueño y un te quiero. Verde la miraba con miedo, pena e incredulidad. No podía pensar que la perdería para siempre... que ella tenía que irse ahora cuando por fin en lo más profundo de su corazón era plenamente feliz.
Mientras estos pensamientos se paseaban por su mente no advirtió que Promesa, su Promesa, comenzaba a moverse lenta pero inexorablemente.
Sin darse cuenta, inconscientemente, parpadeó. Y promesa ya estaba un paso más lejos de él. No podía ser cierto. Sentía mil agujas traspasándole el corazón y solo puso susurrar:
- Me desgarro... Promesa...
Y otro paso más.
http://www.youtube.com/watch?v=IWvEXChflEE
El diario de las cosas
Diario de un maltratador.
2º La tierra húmeda me recordaba el camino de las hormigas. Tu de la mano me cogías y dando brincos me llevabas al país de las hormigas. Pan comían y cuando te veían saludaban haciendo un corro. Vamos …Corre… ¿ no puedes más? Venga… te están esperando… y allí seguían caminando… Te fuiste y ahora lloran tu ausencia.. no las veo…. pero te huelo y si cierro los ojos te miro. Un paseo incesante de miradas lloros y tragedias… todos despidiéndose de ti… y ellas no lo hicieron. De la misma tierra te protegieron… y ahora ellas visitan el santuario de tu cuerpo.
Diario de tu nieta
3º Acuérdate de mi… yo te dí la mano. Repudias con miedo el dolor de los presentes.. que de ti han hecho cantos pero no hazañas. Apareces y dónde te llaman no vuelves. Y vuelves con cantos, bailes y credos… y de ti solo tengo el tacto de un momento.
Diario de la paz
4º Quisiera guiarte mariposa de mi vida
Las alas torpemente se despliegan y con mero esfuerzo provocan brisa, conocimiento de la angustia y de libertad.
Te encierras en un frasco de cristal, tranparente y hueco. Con oxígeno y algo de rencor. De tu miedo y sabiduría guías sin cesar el viento. Lo que provoca en mi sol de tus días enternecimiento.
Quisiera fundirme en ti, en tu albedrío, en tus alas de canela hasta quedarme ciego de verlas.
Me moderaré para que con mi calor crezcas hasta poder ver mi aureola sin que tus ojos se peguen en ella.
Y si de mi candor no puedes separarte moriré.
Diario del sol
5º- Shhhhhh… ¡ Silencio! ¿ No sabes quién soy?
- ¡ Cállate!
- No dirijas la mirada hacia él. Si quiere te mata con su daga y afano poder.
Aquí soy yo quien dice las cosas.
- No le mires.. mírame… Él te confunde con sus artimañas… ¿ Te fías de él? –
- Shhhh…
- ¡ Silencio!.. mi Dios, te alabo y suplico que le lleves contigo. No le dejes varado en el camino. Él miente y cuando parece que se calma… vuelve.
- Pulcro y sensato amigo, ángel perdido, tu Dios del Universo ignora las palabras creadas por ti. Si tú posees amor… remiéndale el corazón…¿ Creas cosas y luego se desvanecen? Mírate, Dios todo poderoso, amigo de sus discípulos y benefactor de mentes inocentes. Tú… ven conmigo.. ni prometo, ni redimo… de mí sólo saldrán alaridos puros, sin engaño y no digo que sea justo. Pero ni creé el Limbo ni me puse a memorizar rezos. ¿ Yo tengo la culpa de tu desdicha? ¿ Te creé a partir de mi costilla?.... ¡ay!.. amigo vente conmigo.
Diario de “Disputa de un ángel y Lucifer con un asesino”.
6º
Mariela acogió a Piti en su vida. Que mosca más bonita, pequeñas alas y ojos saltones. Boquita diminuta que todo lo olía y sorbía. Ella pensó que todo sería fácil. La atrapó en un tarro metálico agujereado por si se asfixiaba. Volaba despacito y si se chocaba retomaba su camino hacia su destino cristalino.
Un día la observó fatigada y desesperada, se moría y se ahogaba. Mariela decidió buscarle una casa. ¿ Dónde viven las moscas? Siempre se preguntaba. ¿Seguirán exiliadas de por vida sin un hogar fijo? En ese instante abrió el tarro y ella voló. ¿Qué comerá ahora? ¿Estará en otro tarro?
Pero del estiércol nunca salió.
Dario de Mariela: La casa de las moscas inmigrantes.
TU VIDA ES LA MÍA
Me llamo Karma y hace poco sufrí un accidente, he dejado de andar para siempre. A veces pienso que andar es como jugar…. Te caes, te levantas y vuelves y vueles y vuelves… y asi hasta que te cansas.
Bien repito, soy karma… no me canso, no me caigo y no hago nada, ¿Por qué? Porque no puedo andar….
¿Qué accidente hace que te caigas y no te puedas levantar? Pues bien, se llama amor. El amor es como andar, cada paso un gesto, una palabra, un sentimiento… andar.
Si corremos nos agobiamos, nos cansamos, por eso andamos, un paso otro paso…. Y así hasta ver recorrido una trayectoria que la gente llama felicidad. La felicidad es un camino retorcido, con baches y de más peligros...
EL azul de tus ojos y el recuerdo de mi mirada.
Manuela ¿Qué pensará tu padre de todo esto? dile que no lo hago por despecho, por favor díselo…
Raúl está bien… ya sabes cómo son estos chavales… se casó y bueno decirte de Verónica.. que niña más cariñosa.. .me recuerda a ti ... su sonrisa y sus mejillas sonrosadas… el sol hace de ella un ángel…
Manuela, María no está bien no…. Sufre mucho… piensa que no m doy cuenta…a veces me visita y me cuenta que su vida gira sin chirriar… pero yo lo sé Manuela, esta vez lo sé… pronto me dejará… como lo hiciste tu…
Día 22 agosto:
María… mi pequeña… ¿Qué te ha dicho tu madre? ¿Está bien?... no le digas que lloro por las dos… aquí me tratan bien… todos con mirada perdida… manos frías, naftalina y silencio…. Saluda por favor a Pablo… no me encontraba bien… ya sabes… su último día... y no pude despedirme… ¿lo harás por mi?...
Tu hermano está bien… la niña también.. no sé como despedirme de él… quizá como lo hiciste tu de mi?... no lo sé… algún día se lo explicaré…. Pronto lo haré…
Sonrío
Tiemblo y me muevo al compás del miedo. Y como si fuera mar rompo mis olas en ti. Naufrago en ti, el viento de tu mirada provoca que me aleje más y más de mi sueño. Lentamente me hundo…
PUNTOS SUSPENSIVOS……………..
¿ Me das la mano?- Dijo él con su mirada.
Se escucha un pensamiento a lo lejos que dice “yo…¿Le gusto?” ella no dijo nada al verlo, ni una palabra, ni un suspiro … no dijo nada.
Fueron treinta segundos de espera… un pasillo interminable para los dos. Ella le miro y él la abrazo y beso.
Empezó por un despecho y todo ha acabado por un lejano te quiero. Algún día ella recordará su primer beso, como aquello que más deseó durante treinta segundos.
¿Qué son treinta segundos? Supongo que será tiempo…pero ella daba su vida porque esos treinta segundos se convirtieran en millones de horas interminables al lado de él.
Un paso… otro paso… pasos al lado de él… un paso un latido. Una mirada un beso…. Una caricia…un te quiero….todo es interminable.
Pasaban las horas y ella en su interior lloraba….grita… grita… dile “ no te vayas…”.
Todo empezó subiendo unas escaleras… y acabó bajándolas…¿acabó? No… quizás haya empezado todo en ellas….
Llora le dijo su corazón… dile que le quieres. Llora porque el te consuela y estará siempre a tu lado.
Se subió a la barca y ella seguía llorando…estaba ciega. No veía más allá de su corazón.
El mar la trajo de vuelta y la arropó y más tarde le pregunto: ¿ Chiquita, por qué lloras? Y ella sollozó: Por él.
Ni el mar supo calmar su dolor. El mar se hacía grande, cada lágrima un océano…pero ella seguía llorando.
Ella creía que su barca le salvaría de su sufrimiento. No, lo único que hacía era refugiarla de sus propios sufrimientos. El un día le dijo: Chiquita por favor déjame entrar , no te voy a hacer daño porque eres lo que más quiero en esta vida. Ella dejó de llorar y le susurro suavemente al mar: hoy te dejo porque mi barca se ha hundido y él me ha protegido…